Rusia completó la fiesta de inauguración del Mundial-2018 con una goleada 5-0 sobre Arabia Saudí, este jueves en el estadio Luzhniki ante 80.000 espectadores, en un duelo que estuvo precedido por los discursos de apertura de Vladimir Putin y Gianni Infantino.

Con su triunfo, Rusia suma tres puntos y se sitúa al frente del Grupo A, a la espera de lo que ocurra el viernes en Ekaterimburgo entre Uruguay y Egipto. Foto: EFE/END

Yuri Gazinsky tuvo el privilegio de inaugurar la cuenta de goles de la Copa del Mundo al acertar de cabeza en el minuto 12, en un partido de guante blanco dirigido sin problemas por el argentino Néstor Pitana.

Con su triunfo, Rusia suma tres puntos y se sitúa al frente del Grupo A, a la espera de lo que ocurra el viernes en Ekaterimburgo entre Uruguay y Egipto. Foto: EFE/END

Denis Cheryshev (43 y 90+1), Artem Dzyuba (71) y Aleksandr Golovin (90+4) completaron la cuenta.

Con su triunfo, Rusia suma tres puntos y se sitúa al frente del Grupo A, a la espera de lo que ocurra el viernes en Ekaterimburgo entre Uruguay y Egipto.

Con su triunfo, Rusia suma tres puntos y se sitúa al frente del Grupo A, a la espera de lo que ocurra el viernes en Ekaterimburgo entre Uruguay y Egipto. Foto: EFE/END

Antes del duelo, tras una ceremonia austera en la que cantaron el inglés Robbie Williams y la soprano rusa Aida Garifullina, tomaron la palabra Putin e Infantino.

“Les felicito por el comienzo del campeonato más importante del mundo”, señaló el presidente ruso. “Disfruten de la mayor celebración en la tierra”, añadió el jefe de la FIFA.

En esta oleada inicial llegó el gol de Gazinsky, que remató de cabeza sin marca un centro con rosca del inspirado Golovin, llevando la euforia a las gradas.

El tanto dejó todavía más zarandeado al cuadro dirigido por el hispano-argentino Juan Antonio Pizzi, que facilitaba el trabajo a Rusia con pérdidas infantiles cuando trataba de sacar el balón jugado.

La línea de tres mediapuntas locales, formada por Golovin, Alexander Samedov y Alan Dzagoev funcionaba a la perfección, pero el último se despidió de la fiesta de manera anticipada. Sufrió un tirón que le dejó seco en medio de un contragolpe (24) y entró en su lugar Cheryshev, el hispano-ruso del Villarreal.